miércoles, 28 de octubre de 2015

Dudas para examen (actualizado)

Una vez terminadas mis tareas (que yo también las tengo, y en abundancia), dejaré abierto el blog mientras me dedico a mis cosillas de ocio por si alguien tiene dudas de última hora respecto al examen y quiere preguntar utilizando los comentarios a esta entrada.

Tampoco voy a estar mirando la pantalla todo el tiempo, ojo, pero actualizaré a ratitos y veré lo que haya. Lo digo para que no os pongáis nerviosos si veis que no contesto de inmediato. 

Espero vuestras preguntas. 



ACTUALIZACIÓN 29 DE OCTUBRE

Los que hacéis mañana el examen de sintaxis y literatura tenéis también la oportunidad de preguntar vuestras dudas usando los comentarios a esta entrada. Igual que ayer, no voy a estar pendiente todo el tiempo, pero iré revisando a ratos y contestaré a lo que pongáis. Además he cambiado la configuración de los comentarios de forma que podáis publicarlos sin necesidad de estar registrados en google, que es lo que pide la configuración por defecto.

Nada más. Iré revisando si hay comentarios, como os he dicho, mientras sigo con mis labores, que hoy se concentran en CORREGIR. Por cierto, un breve comunicado oficial sobre lo corregido hasta ahora:




martes, 27 de octubre de 2015

Cuadro recordatorio: perífrasis

Puesto que la sintaxis del primer parcial va a estar basada en las subordinadas sustantivas, las coordinadas y las perífrasis, incluyo también este enlace para que podáis repasar los principales tipos de estas últimas.

En el análisis sintáctico no es necesario aclarar de qué tipo de perífrasis se trata, pero recordad que la identificación de perífrasis es una de las posibilidades del ejercicio de Lengua en el examen de Selectividad, como vimos en la prueba inicial. 

En este otro enlace encontramos algunos ejercicios y -esto os interesa mucho- además podemos recordar cómo distinguir perífrasis de locuciones verbales. Que aunque se parezcan (a nivel de análisis sintáctico funcionan igual: como núcleo verbal) NO SON LO MISMO. 

viernes, 23 de octubre de 2015

Uso del blog

Me comentaba una alumna el otro día que la navegación por el blog se está haciendo pesada al no haber ningún sistema de clasificación de las entradas que os haga más cómodo buscar los contenidos, aparte del archivo temporal. Y tenía toda la razón. En mi proverbial torpeza tecnológica, no había previsto ese problema al iniciar el blog.

He editado todas las entradas añadiéndole etiquetas y he modificado la plantilla de manera que esas etiquetas os aparezcan en un lugar visible. Así tenéis ya todas las entradas debidamente clasificadas y os resultará más fácil acceder a lo que estéis buscando.

Gracias a Yolanda por advertirme del problema y a mi compañera Macarena por la fácil solución.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Comentario crítico en cinco pasos

Os esquematizo los cinco pasos para desarrollar el comentario crítico que ha ideado un compañero de carrera y excelente profesor de Lengua (además de corrector experto en Selectividad).

1er paso: introducción (como siempre: localización del texto, autor, etc)

2º paso: exposición del tema (se explica el tema, de forma ampliada). Recordad que en un texto periodístico de opinión también nos importan la tesis y los argumentos utilizados para apoyarla.

3er paso: respondemos de forma razonada a esta pregunta: "¿por qué el autor se ve en la necesidad de hablar de este tema?" (en los textos periodísticos es lo que valoramos como "intención del autor"). Se trata de analizar el contexto del autor para entender la importancia del tema.

4º paso: trasladamos ese tema a nuestro contexto y lo relacionamos con nuestra sociedad. En un texto periodístico es muy probable que el contexto del autor coincida con el nuestro. Pero en estos casos nos vamos a centrar en aportar nuestros argumentos sobre el tema y ahí tenemos contenido en abundancia para comentar.

5º paso: conclusión valorando el tema comentado con vistas al futuro. Es decir, qué podríamos hacer para mejorar esa situación, etc.


En este esquema no hay nada que no estuviéramos haciendo ya en nuestros comentarios, pero me parece una manera muy sencilla y clara de ordenar las ideas. Tened en cuenta además que es un esquema muy general y el tercer paso en un texto determinado puede no parecerse en nada al tercer paso en otro distinto, por ejemplo. Pero tratando de responder a las cuestiones que se plantean siempre vamos a tener algo que decir.

Espero que os sirva de ayuda. Con los ejemplos iréis viendo que realmente es un buen planteamiento del comentario crítico.

Más ejercicios de subordinadas sustantivas

En primer lugar, me llena de orgullo y satisfacción comunicaros que, tras un breve paseo por google, he comprobado que no estoy solo en esta vida y he encontrado a mi alma gemela en forma de profesora con agradable voz de abuelita que analiza las sustantivas con preposición exactamente igual que yo. En este vídeo explicativo podéis comprobarlo y así quedaros completamente tranquilos si decidís analizarlas de esta forma, porque no se lo ha inventado el majara de vuestro profesor. No obstante, vuelvo a repetir que el otro método de análisis será igualmente admitido. Elegid lo que veáis más fácil o más os guste. 

En segundo lugar, para paliar la psicosis pre-examen y evitar que en vuestra sed de  análisis sintáctico acabéis vagando por el mundo como los zombies de The walking dead, os dejo un puñado de subordinadas sustantivas sencillitas con las que podéis seguir practicando y consolidar lo que ya sabéis o, en caso de no tener nada que consolidar, haceros ilusiones de que podríais aprobar. 


  • Quienes tienen mejores estudios encuentran mejores trabajos
  • Ana me dijo que estarías en el parque
  • Hacerte el gracioso te dejó en mal lugar delante del profesor
  • Me engañaron quienes me ofrecieron tanto dinero por trabajar tan poco*
  • Regalarán el coche del concurso a quien saque mejor puntuación**
  • El acusado sabía cómo encontrar el dinero del robo
  • Siempre te quejas de que tus amigos no te llaman para salir
  • Devuelve la calculadora a quien te la ha prestado
  • Me gusta que los fines de semana salgamos al campo
  • ¡No irás ahora a la tienda a que te descambien la camiseta!
  • Se hablaba de que iban a subir las cuotas de la comunidad este mes
  • Sería difícil que encontraran el dinero del robo después de diez años
  • La víctima fue encontrada por quienes la estuvieron buscando toda la noche
  • Se arrepiente ahora de que su  madre no le inscribiese en el conservatorio***
  • El exceso de sal en las comidas hace que aumenten los hipertensos


He sacado estas oraciones de la página de la profesora a la que me refería antes. Cuando las hayáis hecho podéis comprobar las correcciones pinchando en este enlace. Eso sí, las he mirado por encima y encontrado tres detalles sobre los que debo llamar vuestra atención, sin desvelaros la solución del todo (esto sólo debéis tenerlo en cuenta cuando estéis corrigiendo): 

*En el sintagma tanto dinero, la corrección dice que tanto es un cuantificador, no un determinante indefinido (acompaña a "dinero" y podría cambiar de género y de número si el sustantivo lo hiciera). En efecto, existe la posibilidad de llamar cuantificadores a los determinantes numerales o indefinidos, pero vosotros estáis acostumbrados a hablar de cuantificadores (o de modificadores en general) para referiros al adverbio que acompaña a un adjetivo o a otro adverbio, como ocurre en el "tan poco" de la misma oración. No me parece buena idea llamar de igual forma a cosas distintas. 

**La solución que aparece para mejor. en el sintagma mejor puntuación, es correcta, pero hay otra posibilidad más sencilla. 

***El pronombre le NO PUEDE SER lo que la corrección dice que es. Esta profesora ya no es mi alma gemela. 

martes, 20 de octubre de 2015

Resumen: elementos del análisis de textos narrativos

Nota: copio esta información del libro de Oxford de 1º de Bachillerato. Aquí vamos a tener definidos elementos que podemos utilizar en el comentario de texto narrativo. También podéis acoplar este resumen al tema de la narrativa, tras definir el género y explicar los principales subgéneros. 

Niveles de análisis del texto narrativo

Deben considerarse dos niveles: el de la historia -lo que se cuenta- y el del discurso -la forma en que se cuenta-.
  • Historia: consiste en una sucesión de acciones que siguen un orden causal y cronológico (tiempo de la historia), realizadas por unos personajes, en un tiempo y espacio determinados. 
  • Discurso: es la manera como se cuenta la historia, y puede respetar o no el tiempo de la historia. Por ejemplo, una novela policíaca puede comenzar por un asesinato y luego ir hacia atrás para explicar las causas. 
  1. Análisis de la historia 
Comprende la caracterización de sus cuatro elementos: las acciones, los personajes, el tiempo y el espacio. Según su papel en la historia, los personajes pueden ser protagonistas o secundarios. Realizan una serie de acciones para conseguir determinados objetivos. En esas acciones intervienen otros personajes, que funcionan como aliados, si los ayudan, o como adversarios, si les dificultan la consecución de sus objetivos. El espacio -único o diverso, abierto o cerrado, rural o urbano, realista o fantástico- condiciona siempre las acciones de los personajes. El tiempo puede abarcar desde unas pocas horas, incluso minutos, hasta muchos años (la vida de un personaje o de varias generaciones). 

    2. Análisis del discurso

En el discurso, el orden temporal o cronológico del relato puede verse alterado por tres tipos de distorsiones: comiendo in media res -en medio de la acción-, analepsis -evocación de momentos anteriores-, o prolepsis -anticipación de acontecimientos posteriores al tiempo de la historia. 

      2.1. Tiempo de la historia y tiempo del discurso

El tiempo de la historia (lo que duran realmente los hechos) puede tener una duración diferente de la del tiempo que se dedica a contarlos (tiempo del discurso). Esta circunstancia imprime cambios en el ritmo de la narración. En relación con el tiempo del discurso, se distinguen cuatro movimientos narrativos: 
  • Escenas: se igualan el tiempo de la historia y el tiempo del discurso. Suelen incluir diálogos. 
El paciente dio un gran suspiro, abrió los ojos, miró a todos uno por uno, y con apagada voz pronunció estas palabras (...) 
  • Resúmenes: el tiempo del discurso es menor al de la historia. 
Entonces encerró a su hija. Allí vivió emparedada seis meses.  
  • Pausas: el tiempo de la historia se detiene y, en el discurso, se realiza una descripción o un comentario. El tiempo de la historia es cero. 
Tenía la cabeza casi exhausta de pelo, la barba escasa, entrecana y afeitada a trozos...
  • Elipsis: Se omiten partes de la historia. El tiempo del discurso es cero. 
Con estas y otras cosas [no contadas], Isidora cayó en grave tristeza. 
     2.2. Narrador y perspectiva

El narrador -ente de ficción encargado de contar la historia- puede relatar los hechos en primera persona (narrador personaje, incluso narrador protagonista) o en tercera persona (narrador testigo). En algunos casos más experimentales, se da el narrador en segunda persona. El grado de conocimiento de los hechos por parte del narrador determina la perspectiva o punto de vista adoptado, que puede cambiar a lo largo del relato. Existen tres tipos de perspectiva: 
  • Perspectiva total: las posibilidades de conocimiento del narrador son ilimitadas. Constituye la visión privilegiada del narrador omnisciente, quien conoce los antecedentes de la historia, accede a los detalles más insignificantes, incluso penetra en la conciencia de sus personajes (sabe más que ellos). 
  • Perspectiva interna: la perspectiva del narrador se restringe a la percepción de uno o varios personajes (sabe tanto como ellos)
  • Perspectiva externa: el narrador actúa como simple observador de las acciones, sin penetrar en los personajes (sabe menos que ellos).
     2.3. Tipos de discurso 

Según la forma en que se presente la materia narrada, en un relato se diferencian distintos tipos de discurso que, incluso, pueden aparecer fusionados. 
  • Discurso referencial: se emplea para narrar objetivamente los hechos. Suele darse en los resúmenes y las escenas, en boca del narrador. 
Estas crisis de ánimo solían provocarlas noticias del personal: el nombramiento de un obispo joven, por ejemplo. Echaba sus cuentas: él estaba muy atrasado, no podía llegar a ciertas grandezas de la jerarquía. 
  • Discurso descriptivo: corresponde a las pausas descriptivas, y aunque puede ser objetivo, incluye con frecuencia una visión subjetiva.  
Las huerta forman cuadros de hortalizas en que las altas matas de guisantes están rodrigadas con cañas. Los frutales se entremezclan entre los tablares verdes. Y el follaje va reptando por el repecho y se cuela por los portillos y entraderos de la ciudad.
  • Discurso poético: suele coexistir con el discurso descriptivo e, incluso, con el referencial. Se caracteriza por una fuerte presencia de la función poética.  
Llanuras verdes. Ver subir y bajar el horizonte con el viento que mueve las espigas, el rizar de la tarde con  una lluvia de triples rizos. El color de la tierra, el olor de la alfalfa y del pan.
  • Discurso valorativo: el narrador o un personaje realizan una valoración de  otro personaje o situación.  
¡Con qué inocente confianza iban los dos, en familiar pareja, por los senderos torcidos que conducen de Aragón a Pajarillos!
  • Discurso universal: el narrador o un personaje realizan una generalización a partir de un incidente. 
¡Qué odioso, qué soez, qué repugnante es el pueblo!

En función de cómo se presentan las palabras y los pensamientos de los personajes, se establecen otros cuatro tipos de discurso: 

  • Discurso directo o dramático: el narrador cede la palabra a los personajes por medio de los verba dicendi (dijo, exclamó, preguntó, etc). Los personajes dialogan y sus emisiones se transmiten en estilo indirecto. 
-Dígame, señor Cayo. ¿Cuándo empezó aquí el éxodo?
  • Discurso indirecto: el narrador reproduce lo dicho por los personajes, haciendo también  uso de los verba dicendi. 
Héctor le explicó que lo había encontrado, extrañamente, en casa de Laura.
  • Monólogo interior: sirve para expresar la subjetividad de un personaje, sus sentimientos más íntimos, sus sensaciones... Este no se dirige a ningún interlocutor. 
El tal marqués viudo de Saldeoro está loco por mí; pero no seré tonta, no le daré a conocer que me gusta... ¡Y cómo me gusta!... En fin, suspiremos y esperemos. Conviene tener dignidad.
  • Discurso indirecto libre: el narrador transcribe los pensamientos y las palabras de los personajes, e incorpora las formas expresivas de estos. 
Y con todo, al capellán no le llegaba la camisa al cuerpo. ¡Si Nucha se enteraba! ¿Y quién duda de que se enteraría en el momento menos pensado? 

Pues esto es todo. Antes de que empiecen los suicidios, aclaro que no hay que decir todo esto en un comentario. Dependiendo del texto, habrá unas cosas u otras. Lo importante es tener los conceptos claros para saber reconocerlos en caso de que aparezcan. Y, sobre todo, recordar que esto sirve para enriquecer el comentario, pero en ningún caso sustituye a lo importante: lo crítico.

lunes, 19 de octubre de 2015

Texto periodístico CORREGIDO (19 de octubre)

1. RESUMEN

En España viene observándose que el número de titulados universitarios es mayor que el de alumnos que optan por la FP, lo que provoca una descompensación en el mercado laboral e incluso afecta a la devaluación salarial de los universitarios, que además encuentran más dificultades para acceder a puestos de trabajo. Entre las posibles causas está el desprestigio social que sigue teniendo la FP respecto a los estudios superiores. Se hacen necesarias medidas que pongan en valor la FP como alternativa orientada a preparar profesionales esenciales para el sistema productivo, al igual que ocurre en otros países de nuestro entorno, con el fin de lograr un sistema educativo más flexible y adaptado a las necesidades de la sociedad. 

2. TEMA

El mayor número de titulados universitarios respecto al de titulados en FP, causante de desequilibrios en el mercado laboral español, y la necesidad de corregir este problema. 

3. ORGANIZACIÓN DE IDEAS

El texto aparece dividido en seis párrafos cortos. La idea principal, el desequilibrio entre el número de titulados universitarios y de titulados en FP, aparece ya mencionada en el primer párrafo, introduciendo cifras y planteando el problema que de ello se deriva: descompensación en el mercado laboral. Esa idea aparece completada en párrafo final, donde encontramos expuesta la tesis del texto: la defensa de un sistema educativo más flexible donde la FP adquiera una mejor valoración como alternativa. Por tanto, es posible hablar de estructura encuadrada, puesto que el texto se abre y se cierra aludiendo a lo más importante de su contenido. 

En el segundo párrafo encontramos, como primera idea secundaria, la advertencia sobre una consecuencia que se deriva de la situación expuesta: la progresiva devaluación salarial de los universitarios, al estar masificados, y sus mayores dificultades para encontrar trabajo en comparación con los titulados en FP. Otras ideas secundarias hacen referencia a las causas de este problema: el desprestigio social de la FP respecto a los estudios superiores (párrafo tercero) y la falta de voluntad política para solucionarlo (párrafo cuarto). En este cuarto párrafo, además, se mencionan posibles medidas a tomar. La última idea secundaria plantea la referencia a la situación de la FP en otros países de nuestro entorno, donde la FP está mucho mejor valorada (párrafo quinto), llamando la atención sobre cómo algunos de esos países son precisamente los que cuentan con los sistemas educativos más prestigiosos. 

En resumen, podemos notar una equivalencia casi total entre la extructura externa y la interna, repartiéndose las ideas entre los seis párrafos de los que consta el texto de forma encuadrada, como hemos dicho antes. 

También sería posible considerar que, sin menoscabo de lo dicho hasta ahora, el texto responde a una estructura clásica en tres partes en la que el primer párrafo presenta la idea principal a modo de introducción y la completa con la tesis contenida en el párrafo final como conclusión. El desarrollo estaría ocupado por las ideas secundarias repartidas en los restantes párrafos (consecuencias, causas, posibles medidas, comparación con otros países). 

Nota: esta es la respuesta más completa que se me ocurre, en la que además contemplo dos posibilidades de análisis de estructura (encuadrada y clásica) que no tienen por qué ser contradictorias, pero también cabe la posibilidad de analizar la organización de ideas de forma diferente, haciendo coincidir la idea principal con la tesis del último párrafo, de modo que estaríamos ante una estructura inductiva en la que partimos de unos hechos concretos (las cifras del primer párrafo) y las argumentaciones que van a continuación hasta llegar a una conclusión (tesis). Esto sería perfectamente válido siempre que las ideas aparezcan convenientemente explicadas. Obviamente, la respuesta a la pregunta del tema (idea principal) debe ser coherente con la organización de ideas que hayamos realizado; por eso los exámenes de Selectividad suelen plantear la organización de ideas antes que el tema y el resumen (aunque no ocurre así en este modelo en concreto). Es decir, que en caso de haber optado por la organización que estoy comentando ahora, habría que decir que el tema es "la necesidad de un sistema flexible que valore la importancia de la FP para el equilibrio del mercado laboral" y, por tanto, coincidiría con la tesis. Recordad: LO IMPORTANTE ES QUE LO QUE DIGÁIS ESTÉ BIEN EXPLICADO.

4. COMENTARIO CRÍTICO

Nos encontramos ante un texto periodístico de opinión publicado por el periódico El País el 24 de diciembre de 2007. Se trata de un editorial, puesto que no aparece firmado pese a la subjetividad de su contenido, y plantea el desequilibrio existente en España en el mercado laboral por el mayor número de titulados universitarios respecto al de titulados en FP. 

Es este un tema que sigue de actualidad, pese a haber pasado ocho años desde su publicación,  que tiene un interés particular para nosotros, estudiantes a punto de terminar el Bachillerato y en situación, por tanto, de elegir entre empezar estudios universitarios o acceder a Ciclos de Grado Superior.

La intención del texto es promover una reflexión sobre la necesidad  de poner en valor los estudios de FP, apoyándose en argumentos como las necesidades del mercado laboral  (hay muchos titulados que saben hacer proyectos, nos dice en el primer párrafo, pero cada vez menos que los puedan ejecutar), la devaluación salarial de los universitarios, derivada de la masificación, o las mayores dificultades de estos para acceder a un puesto de trabajo (párrafo segundo). Estas afirmaciones aparecen apoyadas con cifras objetivas. Cabría aportar un argumento que en el texto no queda mencionado, y es que la masificación de estudiantes universitarios puede acabar provocando también un descenso de los niveles de excelencia, pues entendemos que las propias universidades acaban adaptándose, aunque sea a regañadientes o incluso de forma involuntaria, a las necesidades del alumnado que reciben, que por fuerza debe ser más variado respecto a niveles de formación y motivación cuanto mayor sea su número. Es peligroso que ese mayor prestigio social que damos a la universidad, que el texto comenta en el párrafo tercero, acabe traduciéndose en una vulgarización de la enseñanza universitaria al acceder a ella muchos alumnos que no están realmente motivados por el estudio de su carrera ni por las posibilidades laborales que esta les puede ofrecer, y que sólo se trate, al final, de la obsesión por obtener un diploma. (¡YA ESTOY COMENTANDO!)

La tesis que defiende el texto, resumida en el último párrafo, es que necesitamos un sistema educativo más equilibrado, donde la FP encuentre el espacio que merece (y que el mercado laboral necesita) en cuanto a valoración social y demanda del alumnado. Y para ello se necesita una firme voluntad política. Se mencionan, sin entrar a desarrollarlas, posibles medidas como aumentar la relación entre el sistema educativo y el mundo empresarial. Sin embargo, el texto pasa por encima de una cuestión, acaso la más importante a la hora de explicar los porqués de esa situación de desprestigio social y de menor demanda de la FP: la reducidísima oferta que estos estudios tienen en España. Un alumno que termine la ESO encuentra mayores facilidades para entrar en Bachillerato que en muchos ciclos de Grado Medio, en los que las plazas son muy limitadas. Por tanto, cabe preguntarse si esa menor demanda de la FP respecto a los estudios universitarios es sólo una cuestión de prestigio social o si también se debe en gran medida, como parece lógico pensar, a la falta de oferta real. Y ese problema no depende sólo de voluntad política, de aumentar la relación entre el sistema educativo y las empresas o incluso de elegir otro nombre para este tipo de formación, sino que estamos hablando de la necesidad de una inversión económica muy fuerte, en profesores, infraestructuras y materiales, que permita a los alumnos contar con una alternativa real con una oferta variada y suficiente. (¡SIGO COMENTANDO!)

No obstante, el argumento del prestigio social no carece de importancia. En España, tal vez por haber sido un país con un gran atraso educativo de siglos, siempre se ha tenido una visión de los estudios universitarios como los únicos importantes. Incluso hubo reformas educativas como la LOGSE que planteaban un panorama idealizado en el que todos los alumnos podrían tener acceso a estos estudios. Hoy en día es habitual oír hablar de la "generación mejor preparada de la historia", pese a que también es la generación con más difícil acceso a un puesto de trabajo estable y acorde con la preparación recibida. También ha sido habitual desde hace muchos años que se diagnostique la "titulitis", dicho en términos coloquiales, como uno de los males de nuestro sistema educativo y de nuestra sociedad en general. Al hilo de la comparación con otros países que el texto incluye en el quinto párrafo, cabe recordar que en algunos los estudios profesionales cuentan con un status muy similar a las carreras universitarias, existiendo incluso universidades laborales. Eso, sin duda, ayuda al prestigio social de estos estudios. 

Por todo ello, y pese a los matices anteriormente comentados, es fácil estar de acuerdo con lo que el texto argumenta, entendiendo que en una sociedad equilibrada tan útiles son los ingenieros como los técnicos que lleven a cabo los proyectos de los primeros. Y muchas profesiones imprescindibles necesitan una valoración mucho más positiva y unas posibilidades de formación adecuadas. 

Ahora bien, el texto simplifica quizá demasiado al basarse casi en exclusiva en una relación unívoca entre estudios y necesidades laborales. No debemos olvidar que hay carreras cuyas aplicaciones laborales son muy exiguas que, sin embargo, acaban teniendo una importancia capital en la buena salud de una sociedad. Es decir, que el acceso al mercado de trabajo no es la única motivación que empuja a estudiar determinadas carreras y también hay que contar con factores como la realización personal o el mero gusto por aprender. Restringir la importancia de los estudios con criterios utilitarios es una de las causas de que, por ejemplo, poco a poco vayan siendo arrinconadas las Humanidades en nuestros sistemas educativos, obviando que son fundamentales para la formación de una sociedad con sentido crítico y solidez cultural. 

A ese respecto, cabe dar por buena la demanda que el texto realiza, que no es otra que la de contar con un sistema educativo más "flexible". Y esa flexibilidad supone, entre otras cosas, que los alumnos puedan plantearse sin prejuicios a qué quieren dedicarse en su vida laboral sin que ello signifique necesariamente renunciar a otras posibilidades de formación que consideren enriquecedoras. El texto cita el ejemplo de Finlandia, donde un 81% de alumnos estudian equivalentes a nuestra FP, aunque en muchos casos luego continúen con estudios universitarios. Además, debemos recordar que la formación de una persona es un proceso amplio y en constante construcción que no acaba con la obtención de un título determinado y que incluye estudios, experiencias e intereses. 

En conclusión, debemos evitar prejuicios tanto para valorar unos estudios como "inferiores" a otros como para considerar que la utilidad de los estudios se debe medir siempre en función de su oferta laboral o del salario al que permitan acceder. "El saber no ocupa lugar", reza el dicho popular. Y no hay que olvidar que, sea cual sea nuestra elección, al final del camino nos espera un problema, desgraciadamente muy arraigado en España sin que hasta ahora se hayan encontrado soluciones certeras, como es una altísima tasa de paro que precisamente tiene a los jóvenes como uno de los sectores más afectados. La flexibilidad que se le reclama, con justicia, al sistema educativo debería existir también en el mercado laboral. Eso aumentaría sin duda las posibilidades de los alumnos y mejoraría el criterio con el que realizan su elección.