La pregunta del millón es: ¿las terminaciones de infinitivo son flexivas o derivativas? Como puede verse, la teoría se muestra contradictoria en un principio. Por ejemplo, aquí podéis ver que se dice que son flexivos, y en este otro enlace, de la misma página, se habla de sufijos. ¿Cuál es la explicación a este drama? ¿Por qué nuestra existencia parece condenada al dolor? ¿Son flexivos o derivativos? La respuesta es que DEPENDE.
¿Y de qué depende? Para entenderlo debemos recordar cuál es la función de un morfema derivativo, que no es otra que formar una palabra a partir de otra ya existente. Debemos preguntarnos: ¿este verbo procede de otra palabra? Por ejemplo, el verbo "centr-ar" es una derivación del sustantivo "centro". Por lo tanto, la terminación -ar es el sufijo que realiza dicha derivación. En el caso de los verbos parasintéticos que hemos visto en abundancia, como "a-clar-ar", la terminación es parte del morfema discontinuo que forma la parasíntesis (a-...-ar), por tanto es un sufijo también. Pero puede suceder que el verbo no proceda de ninguna otra palabra. Por ejemplo "toler-ar" sirve de base a derivaciones como el sustantivo "tolerancia" o el adjetivo "tolerable", pero el verbo en sí no procede de ninguna derivación. En este caso, la terminación del infinitivo no está provocando derivación y debe ser considerada flexiva.
Pensemos también en verbos como "com-er" o "dorm-ir". En estos casos, tampoco proceden de ninguna derivación, así que la terminación sólo puede ser considerada morfema flexivo. Si hubiera que contestar a cómo se han formado estas palabras, que es lo que os preocupará de cara a un examen, lo único que debemos decir es que se han formado por la unión de una raíz con un morfema flexivo (terminación de infinitivo), puesto que no hay ningún otro procedimiento en juego. No es apropiado, ojo, hablar de "morfemas libres", puesto en estos casos la raíz no puede aparecer sola, como sí pasaba con la palabra "jardín", con "azul" o con cualquier preposición o determinante. Las raíces también pueden ser dependientes o independientes, y en estos casos son dependientes.
En conclusión, para saber si la terminación de infinitivo es flexiva o un sufijo tenemos que intuir si el verbo procede de otra palabra o no, y si es la terminación la que provoca el cambio. Si la respuesta es afirmativa (por derivación o parasíntesis), entonces será sufijo. Si la respuesta es negativa, por el contrario, será desinencia de infinitivo (morfema flexivo).
¿Qué pasa con las otras formas no personales, el participio y el gerundio?
- El participio, como hemos visto, admite la confusión con el sufijo adjetivador -ado/a, -ido/ida, y de hecho en la mayoría de los casos cumple una función adjetival. Por lo tanto, no hay ningún problema en considerarlo sufijo. Sólo deberemos atender a una excepción: cuando el participio forma parte de un tiempo verbal compuesto o de una perífrasis de voz pasiva: "he comido, fue comido/a". En estos casos, claramente es un verbo, no un adjetivo, así que debemos hablar de morfema flexivo (desinencia de participio). Pero en los demás casos podemos considerarlo adjetivo.
- El gerundio es el que menos complicaciones ofrece: lo consideraremos siempre morfema flexivo (desinencia de gerundio) y analizaremos estas palabras exactamente igual que los verbos conjugados. Ejemplo: "pens-(a)ndo"--->Flexión de gerundio del verbo "pensar", formado por una raíz dependiente y un morfema flexivo de infinitivo.
Esto es lo que debéis saber. Lamento que hayamos caído en confusiones por mi culpa y espero que esta aclaración sirva para eliminarlas. Cualquier duda que tengáis al respecto será respondida aquí o en clase. Y los alumnos del grupo C, que tienen el examen mañana, no deben preocuparse por estas cuestiones, porque las palabras que he seleccionado no ofrecen ninguna confusión.

